jueves, 4 de enero de 2018

La Mente Táctica, ¿por qué es importante?


La Mente Táctica complementa a la Mente Estratégica y explica el desenvolvimiento de la mayoría de las personas en su quehacer profesional cotidiano: vendedores, ejecutivos, emprendedores, gerentes, profesionales independientes, etc.

Comportamiento táctico tienen todas las personas que esencialmente estén haciendo algún tipo de Negocio y tengan la necesidad de “vender algo” que esté sujeto a las acciones de un competidor. El desenvolvimiento táctico le compete, en ese sentido, a todas las personas (para entender esto es recomendable conocer el significado esencial de lo que es Negocio).

La Mente Táctica no es igual a la Mente Estratégica ni la puede sustituir, sus características son diferentes, especialmente porque la Mente Táctica debe actuar en marcos de tiempo distintos y mucho más cerca de la Acción.

La confusión en el entendimiento de Estrategia y Táctica está bastante extendida. Esto se debe en buena medida al peso específico que tiene el concepto de Estrategia.

La Estrategia es un “software” mental que se fundamenta en el entendimiento y aplicación de Principios Estratégicos. Es una manera de ver, entender y decidir sobre los fenómenos generados por la Competencia. Sin la existencia de ésta última (y el conflicto que se genera a su alrededor), la Estrategia podría ser perfectamente reemplazada por un buen Plan.

miércoles, 3 de enero de 2018

Cómo trabajar cuando el cliente te pide un descuento


No falla, a menudo mantenemos conversaciones con clientes en los que el tema del precio es un punto clave y difícil de salvar. Has presentado el producto o servicio y el potencial cliente ha mostrado interés. Has mostrado el valor que podría ofrecer y el cliente reconoce que el producto o servicio es adecuado para él.  Luego viene ese momento que muchos vendedores temen: El cliente pide un descuento.

Cuando el cliente te pide un descuento

Es el momento en que muchos vendedores tienen palpitaciones y capitulan con demasiada facilidad.
El único problema con aceptar un descuento es que abarata el producto en lugar de aumentar el valor.

Analizamos qué puedes hacer 

Empezaríamos por aclarar:

“Lo entiendo, Sr. XX, hoy día todo el mundo está tratando de pagar menos por... Dígame, cuando dice que desea un descuento, ¿me puede decir por qué?”

Esto permite la posibilidad de ser más específico acerca de por qué necesita el descuento y, posiblemente, la cifra que podría estar pensando.
Si responden que quieren el 20% (por ejemplo) de descuento, te va a ayudar a decidir cómo vas a abordar la situación. Digamos que el producto o servicio cuesta  1.000 € y lo quiere en 800 €.
Esa cantidad no te va a parecer mucho por tu producto como para hacerle un descuento, pero el problema puede ser que sientes precedente, además de que te puedas comer en gran medida tus márgenes.


Te damos una pregunta que hacer al cliente:  

jueves, 16 de noviembre de 2017

Todos somos vendedores, todos vendemos algo alguna vez.


Desde que eras un bebé, sabías llegar a tus “clientes” para conseguir de ellos comida, cuidados, cariño… La evolución te ha equipado con unos potentes recursos para “argumentar” de manera infalible: lloros, balbuceos, miradas…
Conforme crecías, también lo hacían tus capacidades vendedoras, y así conseguías regalos de tus allegados, o permisos para llegar más tarde a casa. En todos estos casos, el conocimiento de los puntos débiles de tu “cliente” y el ingenio para presentar diversas estrategias serían determinantes.